La Osteopenia, es un escalón previo a la osteoporosis (descalcificación grave de los huesos que conlleva a un alto riesgo de fracturas). En Venezuela, más del 40% de las mujeres mayores de 50 años padecen de osteopenia. Detectar la osteopenia, en forma precoz, es muy importante ya que su diagnostico temprano nos ayudaría a prevenir la osteoporosis que afecta al 25.6% de las mujeres venezolanas mayores de 50 años. La osteopenia puede presentarse, también, en mujeres más jóvenes (30 a 40 años) que se encuentran en la etapa premenopáusica, pero su incidencia es mucho menor, y tiende a ubicarse en alrededor de un 15%.
La Osteoporosis es una entre tantas enfermedades "silenciosas", que se instalan sin producir síntomas, y puede avanzar hasta niveles riesgosos si no se trata a tiempo. La osteopenia, en sí, es una disminución de la masa ósea relativamente leve, y que puede progresar hacia la osteoporosis con los años, si no tomamos medidas tempranas. Detener el avance de la osteopenia a la osteoporosis y reconstituir la masa ósea perdida y su fortaleza, debe ser la meta de todo enfoque terapéutico. Sólo los huesos debilitados son propensos a fracturarse con mínimos traumatismos y, en algunas ocasiones, en forma espontánea. Estudios recientes han demostrado una alta incidencia de fracturas, a corto plazo, en mujeres osteopénicas cuando a la baja densidad ósea se suman a otros factores de riesgo, tales como: poca movilidad del paciente, antecedentes de fractura previa, que la persona manifieste no encontrarse en buenas condiciones generales de salud.
El nivel de densidad mineral ósea se mide a través de un estudio llamado densitometría, ya que por medio de las radiografías es muy difícil que se logre detectar la deficiencia en la mineralización del hueso, a menos que se llegue a una pérdida avanzada (> 30%).
La osteopenia, que literalmente significa "menos hueso", es más frecuente que la osteoporosis, aunque tal vez menos conocida por el público en general. Según los parámetros de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera osteopenia cuando la densidad del hueso, medida por la densitometría, se desvía en sentido negativo de valores promedios considerados como normales en una población joven de 20 a 35 años [de –1 a –2.4 desviaciones estándar (DE)]. Cuando la diferencia es menor o igual a - 2,5 DE se considera osteoporosis que, a largo plazo, puede manifestarse en fracturas de distintos huesos (columna, muñeca y cadera, principalmente). Igualmente, es importante señalar que los pacientes con osteopenia tienen un mayor riesgo de fracturarse que la población normal.
A los 20 años de edad, hemos alcanzado el 90% de nuestra masa ósea pico (MOP), pero podemos incrementarla hasta los 35 años de edad. Desde los 35 años comienza un descenso lento y progresivo de esta masa ósea, la cual se hace notablemente más pronunciado a partir de la menopausia por la falla estrogénica.
En la mayoría de los casos, las patologías óseas llegan en las mujeres de la mano de la menopausia. Por eso se aconseja a todas aquellas mujeres que han llegado a esa etapa, realizarse una densitometría ósea una vez por año, o cada dos años, si el resultado es normal. |