No sólo nuestra piel envejece
El pelo también cumple años
Las canas evidencian el paso del tiempo en nuestra cabeza, pero la madurez trae otros cambios, descubra cuáles son y có mo enfrentarlos para mantener una cabellera saludable.
El cabello siempre ha sido un símbolo de feminidad y hasta de sensualidad a lo largo del tiempo, protagonista de cuentos como Rapunzel y centro de la adoración de muchos que no han podido resistirse a sus encantos. Por eso no es sorprendente que las mujeres hagamos de todo para mantenerlo hermoso, someterlo a tintes y procesos químicos, calentarlo y estirarlo sin piedad con un secador o utilizar productos nocivos para él, medidas que le otorgarán una belleza efímera que, a la larga, tal vez termine perjudicándolo. Y es que la melena, como todo en nuestro cuerpo, también sufre los embates del tiempo, volviéndose más opaca y débil con el paso de los años, por ello es importante incrementar los cuidados de nuestro cuero cabelludo, responsable de una hermosa y saludable cabellera.
El almanaque en nuestra cabeza
Más allá de las evidentes canas, los años se manifiestan de otras formas en el pelo. Daniel Beniamini, dermatólogo de Clínicas Caracas, asegura que los síntomas clásicos del envejecimiento también se presentan en el cuero cabelludo pues la capacidad de las células de multiplicarse disminuye, así como la irrigación sanguínea que llega al folículo capilar lo que hace más lento su crecimiento; adicionalmente los factores hormonales hacen que el propio folículo se debilite por lo que el pelo se vuelve más delgado, quebradizo y en ocasiones se cae.
En mayor o menor medida todas las personas experimentan una pérdida del cabello en alguna etapa de su vida, muchas veces se debe a procesos emocionales, como un alto nivel se estrés, otras a cambios hormonales, como es el caso de las mujeres embarazadas que luego de dar a luz y concluir la lactancia verán disminuir el volumen de su melena, la que aumentó durante la gestación, e incluso la mala alimentación causa sus efectos, pues el cuero cabelludo, como cualquier otra parte de la piel, necesita nutrirse de lo que comemos. Sin embargo, la edad es el factor más popular asociado con la caída del pelo, y es que los folículos están destinados a producir nuevas hebras cada cuatro o cinco años, pero el tiempo hace que muchos detengan esta función mientras las fibras se hacen más pequeñas y disminuyen el número de pigmentos aclarándolo y haciéndolo más vulnerable.
Beniamini destaca que la respuesta más común ante los cambios en la apariencia del cabello, ya sea debido a su disminución notable u otros problemas como la caspa o la debilidad, es acudir a un estilista, pero la realidad es que para tener un pelo saludable se debe tener un cuero capilar en buen estado, algo que requiere de la ayuda de un especialista certificado, como es el caso de un dermatólogo. Asegura que cortar el cabello en nada ayudará a evitar que el mismo caiga, simplemente creará un efecto de mayor volumen que podría disimular la pérdida, en cambio un buen corte ayuda a mantenerlo sano, libre de horquetillas y facilita su mantenimiento, algo que pude representar un punto a favor para quienes con el paso de los años han sido testigos de su progresivo debilitamiento.
Consejos para rejuvenecerlo
El especialista consultado afirma que el cuero cabelludo es sumamente sensible a procedimientos quirúrgicos, enfermedades inmunológicas, procesos químicos importantes y en general a todo cambio drástico en nuestra forma de vida, por ello es necesario tomar en cuenta algunas recomendaciones para quienes desean cuidar su cabellera, más aún si el almanaque ya comienza a mostrar sus efectos sobre ésta. Mantener un estado de salud controlado, la mala nutrición repercute en la apariencia y volumen del pelo, el que debe recibir aportes de vitamina A, complejo B, aceites grasos y zinc provenientes de los alimentos.
Con el paso de los años el sistema inmunológico va perdiendo sus capacidades de defenderse de forma óptima por lo que el cuero cabelludo se vuelve más sensible a cualquier dermatitis, la aplicación de tintes excesivos y desrices podría afectar su estado repercutiendo en la apariencia del cabello. En el caso de las mujeres no se puede omitir el cambio hormonal que conlleva la menopausia, por ello deben tomarse complementos, como el caso de la vitamina E, que mejoran la apariencia de la piel incluida la fibra capilar.
Evite utilizar agua demasiado caliente, pues ésta abre los poros permitiendo que las hebras se desprendan con más facilidad, si no puede evitarlo ofrézcale a su cabellera un baño de agua fría al final para cerrar los mismos. Con los años las glándulas sebáceas producen menos grasa por lo que las hebras pierden su humedad, así para evitar que esté más expuesto al daño del medio ambiente es recomendable aplicar tratamientos hidratantes que mejoren esta condición y le otorguen mayor elasticidad. Enjuague bien el pelo durante el lavado pues los residuos de productos pueden ocasionar o agravar los problemas de caspa, enfermando al cuero cabelludo y afectando el pelo.
El factor estrés es sumamente importante, lo ideal es practicar actividades diarias que mejoren la calidad de vida. Ante cualquier problema capilar no dude en acudir a un especialista, quien luego de un chequeo podrá diagnosticarlo y aplicar el tratamiento adecuado a su condición, recuerde que algunos productos de belleza lejos de ayudar podrían agravar la situación. |